El Pueblo Venezolano rinde homenaje al líder revolucionario Fabricio Ojeda

Los restos de Fabricio Ojeda, quien lideró el movimiento popular en 1958 que puso fin a la dictadura, reposarán en el Panteón Nacional.

 

El presidente Nicolás Maduro, entregó este lunes la Orden Libertadores y Libertadoras de Venezuela en su primera clase, post mortem, al líder revolucionario Fabricio Ojeda, durante el homenaje en el Panteón Nacional, Caracas, donde reposarán sus restos.

Una gran movilización se realizó este lunes en la capital venezolana para trasladar los restos de Ojeda desde el Cementerio General del Sur hasta el Panteón Nacional, en el marco de la conmemoración del movimiento popular del 23 de enero de 1958, que pondría fin a la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. El fusil del líder revolucionario fue entregado a la juventud bolivariana como acto simbólico para honrar la lucha continúa por la libertad y el bienestar del pueblo venezolano.

Uno de los compañeros de lucha de Ojeda, Rufo Antonio Meneses, entregó el fusil al joven Antonio Galíndez, estudiante de la Universidad Central de Venezuela.

“Luchamos juntos. Yo estoy aquí cargando su legado y lo seguiré haciendo (…) al lado del pueblo. Entrego este fúsil para que los jóvenes puedan seguir su ejemplo”, expresó Meneses.

En el programa semanal Los Domingos con Maduro de este domingo, Thaís Ojeda, hija de Fabricio, expresó su agradecimiento al presidente Nicolás Maduro y al pueblo venezolano por este reconocimiento.

“Agradecidos, señor presidente, por haber tenido la valentía política para tomar la decisión de llevar a Fabricio al Panteón. Honor que se merecen todos los hombres y mujeres que sacrifican la vida por la liberación de la patria”, destacó.

En contexto

Ojeda nació en Boconó, estado Trujillo, el 6 de febrero de 1929. Desde muy joven se inició en la actividad política en Unión Republicana Democrática (URD). A los 23 años fue detenido por los órganos represivos de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Ojeda presidió la Junta Patriótica que en 1957 emprendía una lucha civil contra el perezjimenismo.

También fue artífice del movimiento popular del 23 de enero que pondría fin a la dictadura, en 1958; de ahí que se escoja este lunes para llevarlo al Panteón Nacional, con todos los honores correspondientes.

El 20 de junio de 1966 fue capturado en La Guaira, estado Vargas, por el Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (SIFA). Dos días después, y en muy extrañas circunstancias, apareció asesinado en su celda.

 

Texto: Cortesía//Foto: Julio Moros y Cortesía